EDUCACIÓN POPULAR: UN ENFOQUE
PEDAGÓGICO GENERADOR DE LA TRANSFORMACIÓN Y SOCIEDAD QUE QUEREMOS EN EL
HORIZONTE SJ.
Si
se tuviera que dar un concepto de Educación Popular se afirmar que la misma apuesta
por la construcción de una subjetualidad
popular, en la que educación conduce a una potenciación, cualificación y
crecimiento de la persona humana en todos sus ámbitos, incluido el ámbito
espiritual donde tiene lugar la autorrealización y la libertad de la persona que se reconoce como
ser trascendente porque hay otros alrededor, en primera instancia los miembros
de su comunidad de referencia y luego los otros en sentido más general tales
miembros del cuerpo político y la sociedad. Ahora bien, la definición arriba esbozada
adquiere unos énfasis y unas características específicas del modo como lo asume
el Centro Gumilla que conviene explicitar en términos de principios, temáticas
y enfoques.
Así, en lo que respecta a los principios que orientan las prácticas de
Educación Popular se asumen plenamente las categorías de Freire de “problematización”
y “concientización” como camino para una educación transformadora, de
liberación de la conciencia, condicionada de continuo por la ingenuidad y la
superficialidad hacia una conciencia crítica que tenga sentido de la realidad
muchas veces opresiva. Por otra parte, hay una clara conciencia de la
importancia de integrar valores democráticos que impliquen una cultura de la
tolerancia, el respeto y el encuentro entre los ciudadanos.
Adicionalmente, en lo que concierne a las áreas formativas el enfoque asumido por
el Gumilla se orienta en un primer momento al fortalecimiento de la
organización comunitaria como camino para la verdadera participación de los
sectores populares, sin substituirlos y partiendo de lo que ya se tiene para
mejorarlo, para potenciarlo. Por otra parte, se pretender ayudar a las
organizaciones comunitarias a construir una visón de su papel e identidad,
brindando herramientas para el desarrollo de una mayor conciencia histórica,
conocimiento del contexto y superación de las necesidades primarias.
Finalmente, con respecto a la metodología implementada este enfoque diseña y propone contenidos
en función del contexto comunitario, procurando leer sus verdaderas
necesidades, demandas y expectativas. Todo ello desde una perspectiva dialógica
que va más allá de la razón ilustrada y la educación bancaria (como lo plantea
Freire), siendo, por tanto, un proceso de construcción de conocimientos,
actitudes, valores y saberes donde todos aprenden, todos aportan y todos
problematizan lo recibido. Lo cual de manera específica fundamentalmente se
logra a través de la implementación de talleres que incorporan aspecto
teórico-prácticos, con énfasis en la reflexión crítica, contextualizada y
experiencial, con lo cual son vistos como medio y no fin en sí mismo,
destinados al fortalecimiento de la comunidad, la humanización de los sujetos y
la densificación de los vínculos y redes del tejido social, más allá de los
aprendizajes instrumentales, las metodologías y las novedades efectistas.
Así
pues, tras haber examinado el horizonte puede aventurarse una respuesta: la
idea de sujeto popular que subyace a la propuesta es la de un sujeto popular
denso que es capaz de promover cambios en la sociedad, asumiendo lo global como
un proyecto de humanidad y lo regional y local como un proceso de verdadera
integración, que toma como punto de partida para establecer su relación con los
demás un compromiso absoluto por la vida y la cultura de la paz. Todo ello en
un contexto económico, político y social caracterizado por: a) un sistema
económico equilibrado de responsabilidades compartidos; b) un ejercicio de la
ciudadanía que implica la militancia en partidos democráticos; c) un Estado favorecedor
de la convivencia, la institucionalidad, la descentralización; d) una sociedad
que incorpore verdaderamente a las mayorías populares como verdaderos
ciudadanos y establezca, en consecuencia, un nuevo pacto político-social fundado en la inclusión
popular participativa.
En
consecuencia, podemos afirmar que la Educación Popular es una alternativa
válida para dar respuesta al nuevo contexto en el que la formación comunitaria
se presenta como un fundamento de la participación e incidencia real en las
políticas públicas. En efecto, de este concepto subyace la idea de que las
comunidades sean sujeto activo en la planificación, ejecución y evaluación de
las políticas públicas y, por ende, las instituciones del Estado deben generar
vínculos orgánicos con ellas para poder efectivamente apuntar al desarrollo
tanto de las comunidades como del país.

Feliz cumpleaños a nuestra querida amiga y jefa Ines Aray, bendiciones para tiiiii
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